
Cuando escribo esto en las listas de ventas de aquí los Extremoduro se encuentran en el número 1 y Metallica en el 2. En América los de San Francisco vuelven a ocupar el 1 directo nada más salir a tiendas, y claro, queda la bomba, o lo que es lo mismo: AC/DC. Demasiado tiempo sin noticias de los Young, que han sabido planificar su carrera con tanto talento como plenos de satisfacción están sus millones de fans en el mundo; y España en ese panorama ocupa lugar privilegiado, como lo demuestra la reedición del histórico ‘No Bull’ de la Plaza de las Ventas madrileña. ¿Se merecían la portada o no?
El adelanto está servido. Son de la casa y desde sus comienzos fuimos creciendo y madurando en el gusto por los riffs simples y geniales de un pequeño músico gigante en creatividad que siempre nos atendió de maravilla en diferentes partes del mundo, como lo atestiguan tantos reportajes publicados en exclusiva al cabo de lo años. Será grandioso volverlos a ver girar y a lo mejor hasta compartir escenario otra vez con los “jubilados” Jagger y Richards. Puro rock que nos mantiene tras sus estelas, vivos y con ganas de seguir poniendo banda sonora potente a un planeta cada día más insensible a las causas justas para erradicar un montón de cosas que no nos gustan. Volvemos a estar de moda y los fabricantes de estrellas se preguntarán dónde hemos estado metidos, ajenos a que el heavy guiri y latinoamericano está más activo y convocante que nunca, por mil caminos y estilos fabulosos, sin saber que se pierden el lado más divertido y satisfactorio de la música.
El rock no sólo no muere, como vienen pregonando algunos truchos profetas desde hace décadas, sino que se reinventa gracias a nombres tan sagrados como los que nos ocupan y tantos otros que desfilan por estas páginas cada mes, sin olvidar a los valores emergentes listos para ocupar los pedestales de estos eternos iconos que no dejan de sorprendernos.